Mujeres en Cárceles: Situación Psicológica de Mujeres en el penal de Pacho Viejo (Veracruz, México)



Penal de Pacho Viejo (Veracruz, México)

Este caso de estudio que presentamos se tituló "Mujeres en cárceles: Un programa de intervención para un grupo especial", y fue publicado en la Revista Costarricense de Psicología, elaborado por Zoila Hernández y María Márquez, de la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana de México.

La investigación se centra en las mujeres internas de este centro de readaptación social, con el propósito de entender sus características socioeconómicas, biológicas y psicológicas, así como identificar sus necesidades principales. Se encontró una alta incidencia de depresión, especialmente entre las mujeres, quienes expresaron insatisfacción con el apoyo social recibido.

En México, hasta el 2006, había alrededor de 10,220 mujeres presas, representando aproximadamente el 5% de la población carcelaria. En el estudio realizado en el penal de Pacho Viejo, Veracruz, se entrevistaron a 37 mujeres internas, acusadas de diversos delitos, siendo los más comunes homicidio, robo y delitos contra la salud. Se utilizaron tres instrumentos de evaluación: un cuestionario de apoyo social, una escala de depresión y un cuestionario de datos generales. Estos instrumentos ayudaron a comprender el nivel de apoyo social percibido, la presencia de síntomas depresivos y recopilar información demográfica y jurídica de las reclusas.

Se diseñó un programa de apoyo emocional y social basado en estos hallazgos. Al terminar el programa de intervención, se hizo una sesión plenaria para recoger las percepciones de las mujeres y cómo se sentían después de haber participado en el programa para su bienestar emocional y social. 

En cuanto a las observaciones hechas por las coordinadoras del taller, pueden mencionarse: 

  • Una mayor participación de las internas a medida que avanzaba el programa. 
  • Las mujeres cada vez asistían con más puntualidad en cuanto a la hora de llegada. 
  • Las actividades en las que participaron con más entusiasmo fueron las de tipo lúdico. 
  • El número de participantes variaba de una a otra sesión. 
  • Algunas internas que al principio se negaron a participar, se integraron ya iniciado el programa. 
  • Las mujeres, a medida que avanzaba el programa, se volvieron más aseadas y cuidadosas de su arreglo personal. 
  • El trato hacia las coordinadoras se volvió más cálido y amable. 
  • Aceptaron hablar más libremente sobre ellas mismas. 
  • Algunas de las participantes llevaban a sus hijos o hijas a los talleres. 
  • Todas las internas, participantes o no en el programa, asistieron al acto de clausura del mismo. 
  • El lenguaje utilizado por las mujeres, aun cuando varias tenían baja escolaridad, era bastante claro, comprensible y con términos, en algunos casos, complejos, haciendo uso de la metáfora.
A continuación, dejamos el link de esta investigación: