Salud mental en las cárceles chilenas: depresión, abuso de sustancias y falta de atención
Actualmente, en Chile hay alrededor de 45.000 personas privadas de libertad, enfrentando condiciones de hacinamiento y violaciones de derechos, según informes del Instituto de Derechos Humanos (INDH). La salud mental es un problema complejo, con altas tasas de depresión, abuso de sustancias y falta de diagnóstico y apoyo especializado.
Un estudio liderado por el Dr. Rubén Alvarado de la Universidad de Chile reveló que el 26.8% de los internos encuestados presentaba algún trastorno mental en los últimos 12 meses. "siendo los más prevalentes los trastornos adictivos en un 12,6 por ciento, los trastornos de ansiedad en un 8,3 por ciento y los trastornos afectivos en un 8,1 por ciento. Al mismo tiempo, el estudió arrojó que los trastornos depresivos mayores eran significativamente más altos en hombres privados de libertad (6,1 por ciento) que en los pertenecientes a la población general (3,7 por ciento). Similar situación se repitió en el abuso de drogas ilícitas, el cual fue notoriamente mayor en hombres y mujeres privados de libertad (3,3 y 2,6 por ciento, respectivamente) que en hombres y mujeres de la población general (0,6 y 0,1 por ciento, respectivamente)".
El Dr. Alvarado señala que si bien es cierto la prevalencia de Trastornos Mentales (26,8 por ciento ) en la población recluida “es tan elevada como en la población general”, los casos asociados con la población carcelaria son de una gran complejidad, por la elevada comorbilidad y la frecuencia del riesgo suicida entre los internos, la cual es significativamente mayor que en la población general.
El INDH también encontró violaciones de derechos debido a la falta de condiciones adecuadas en las cárceles y capacitación insuficiente del personal. Un estudio del Ministerio de Salud en 2010 destacó la alta prevalencia de trastornos mentales entre los internos, siendo los más comunes los trastornos adictivos, de ansiedad y afectivos. Además, se observó una mayor incidencia de depresión y abuso de drogas ilícitas en comparación con la población general. Aunque la prevalencia de trastornos mentales en la población carcelaria es similar a la de la población general, los casos son más complejos, con alta comorbilidad y riesgo suicida. También se destaca la falta de diagnóstico dentro de las cárceles, ya que solo una fracción de los casos identificados recibe atención clínica, lo que subraya la necesidad de fortalecer los equipos de salud mental en estos entornos.
A continuación dejamos el link de la noticia del estudio referido, publicado por la Universidad de Chile:
Carencias en el sistema penitenciario,
Salud mental en las cárceles chilenas: depresión, abuso de sustancias y falta de atención
